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Ilumina tu salón

La luz no tiene secretos. Basta con tener claros unos conceptos básicos para poder disfrutar de una iluminación adecuada a tus necesidades

Lo primero que debes mirar, es; “Si lo usas sobre todo para ver la tele, debes elegir una iluminación indirecta y muy suave, porque si hay mucha contaminación lumínica no verás bien el monitor. “Lo importante no es la cantidad de luz natural que recibe el salón, sino cuándo deja de recibirla”. Es entonces cuando entra en juego la iluminación artificial.

¿Domótica? “Porque ofrece confort y un potentísimo ahorro energético”, “Con un simple botón puedes escoger la escena lumínica ideal para cada momento, creando sensaciones, placer visual y asegurando en todo momento el confort lumínico”. Ahorro gracias a la domótica, puedes regular la potencia de las fuentes de luz. Es decir, puedes ‘transformar’ una bombilla de 100 w en una de 40. Con ello consumes un 60% menos y, además, alargas su vida útil. Con un regulador controlas la intensidad, pero la potencia es la misma, por lo que el consumo será también el mismo. Con la domótica, al controlar la potencia, reduces drásticamente el consumo y la factura final de la luz.

Dale luz a la zona de sofá

La luz debe ser indirecta, regulable, cálida y suave (de unos 20 W). Si iluminas desde el techo lo ideal es que instales leds en el perímetro del salón, para que la luz se reparta por toda la estancia. También puedes utilizar lámparas de apoyo. Para cuando no necesites la luz general de techo, coloca lámparas de sobremesa en las mesas auxiliares junto al sofá (o una de pie si no tienes mesa). Además de iluminar, decorarás.

Para el comedor

Instala una lámpara de techo que ilumine toda la superficie de la mesa. Si es una mesa larga, necesitarás dos (o más). Elígela de unos 3.000 K para que no influya en el color de la comida. Lo ideal es que la lámpara cuelgue a unos 70-75 cm de la mesa.

En el rincón de lectura

Librería. Puedes optar por focos de intensidad baja (20 W) –uno por cada cuerpo de librería– o por una tira de leds que bañe cada balda.
Para leer. Lo ideal es una lámpara de pie, con leds o bajo consumo de unos 40-50 W. Evita los halógenos porque desprenden calor frontalmente y resultan molestos en distancias cortas. Elige una luz cálida, la fría refleja más y es incómoda para leer.

Controla la luz

Aunque tu salón sea pequeño, “son muy prácticos los interruptores conmutados, ya que permiten controlar las luces desde dos o más puntos de la estancia”.

Consejos útiles para una buena iluminación.

Luz general con varias luces. “Evita iluminar siempre con la misma fuente de luz: ni todo led ni todo halógeno. Es importante crear sensaciones y con una sola fuente de luz la iluminación sería plana y pobre”.

Luz ambiental cálida y regulable. “Combina diferentes lámparas (junto al sofá, sobre una cómoda…) con las que crear escenas diferentes, y que se puedan regular. Un consejo: elige fuentes de luz cálidas (de unos 2.700 K)”.
Destaca con luz puntual. “¿Quieres destacar un cuadro? Puedes hacerlo con apliques o con focos en el techo”. Otros elementos que puedes destacar son esculturas, la librería o algún mueble especial.

El emblemático sofá de estilo clásico inglés

Los sofás Chesterfield o chéster (abreviatura utilizada en español), son un símbolo indiscutible y emblemático del Estilo Clásico Inglés.
Tradicionalmente en piel, pero también en sus versiones en tela, este icono inconfundible de la tapicería de calidad siempre está de moda.
Historia Chesterfield. Su origen histórico documentado, data de principios del S XIX cuando se emplearon para ambientar los exclusivos y elitistas clubes sociales londinenses, donde sólo se permitía la entrada a socios del género masculino.? En las décadas siguientes pasó a los salones de las casas británicas de la alta sociedad y posteriormente se popularizó hasta convertirse en un icono de la decoración británica y el sofá clásico inglés por excelencia.

HISTORIA DE LA DE DECORACIÓN

Desde el principio de los tiempos, todas las culturas de las distintas épocas han tenido sus normas decorativas acordes con las necesidades del individuo, grupo o sociedad, no solo en el diseño y la utilización de los elementos prácticos, sino también desde su mejora estética, teniendo como principal motivación. La satisfacción del ego, en lo privado, la cerámica de barro punzonada o el tótem amerindios tallados en maderas, así como los frescos de la Capilla Sixtina, se realizaron cumpliéndose esas normas básicas.

Tendencias - Madera carbonizada

ÚLTIMAS TENDENCIAS – MADERA CARBONIZADA

La madera quemada o de aspecto carbonizado tiene un encanto especial, en parte por el tono negro mate que adquiere y por la textura rugosa y desigual, que no lo da ningún tinte o barniz. Su origen lo hallamos en el Shou Sugi Ban, una técnica ancestral japonesa, que consiste en carbonizar la superficie del tablón de madera para prolongar su vida hasta 80 años, ya que la hace resistente a las plagas y, paradójicamente, al fuego.