Category

Mantenimiento

funda sofa

Fundas de sofá: decoración y limpieza

Un sencillo truco para poder ir cambiando la decoración de nuestro salón son las fundas para el sofá. Con ellas podemos ir cambiando el estilo del sofá, cambiando de color o incluso añadiéndole estampados para ir cambiando de estilo o irnos adaptando a las diferentes estaciones del año.

funda-sofa-triba

A parte de la facilidad que nos dan para cambiar el estilo de nuestro salón, las fundas para los sofás nos dan muchas ventajas. Son muy fáciles de limpiar, ya que la mayoría las podemos lavar en la lavadora semanalmente. Esto es muy beneficioso, sobre todo si tenemos mascotas o niños pequeños, que suelen ensuciarnos más el sofá.

sofa con manchas

Como limpiar las manchas del sofá

Estos días de celebraciones, comidas y cenas, aumenta el riesgo de que aparezcan manchas en nuestro sofá o sillón. Por eso es importante que sepamos qué hacer dependiendo del tipo de mancha, para poderla eliminar y que el sofá siga como nuevo.

Si la mancha es de vino tenemos que actuar de inmediato secándola con papel absorbente. Si se trata de vino blanco, tenemos que frotar la mancha con soda o agua con gas. Si así no se va, aplicamos una mezcla de jabón con unas gotas de amoniaco y agua caliente y la dejamos actuar una media hora. Después con un cepillo frotamos y aclaramos con un paño húmedo. Si es vino tinto, antes de seguir estos pasos debemos frotar la mancha con un paño humedecido en vino blanco.

<img class="alignnone size-medium wp-image-698" src="http://www.decoblog visit homepage.es/wp-content/uploads/2014/12/manchassofa-300×139.jpg” alt=”manchassofa” width=”300″ height=”139″ srcset=”http://www.decoblog.es/wp-content/uploads/2014/12/manchassofa-300×139.jpg 300w, http://www.decoblog.es/wp-content/uploads/2014/12/manchassofa.jpg 329w” sizes=”(max-width: 300px) 100vw, 300px” />

Si la mancha es de solo tenemos que frotarla con un paño blanco o un cepillo de cerdas suaves empapado en una mezcla de vinagre blanco y alcohol y no hace falta aclararlo con agua.

Para quitar las manchas de café, primero tenemos que mojar la mancha con agua fría para eliminar los restos. A continuación, la frotamos con una esponja seca y pasamos un cepillo empapado en alcohol y vinagre. No hace falta aclararlo, simplemente secarlo con un paño.

manchassofa2

Si el sofá se mancha con aceite, tenemos que ser muy rápidos. Antes de nada, debemos poner un papel absorbente sobre la mancha para quitar el máximo aceite posible. Después, espolvoreamos polvos de talco cubriendo toda la mancha y presionamos para que se impregne bien. Cuando pasen unas horas y esté bien seco, sol tenemos que cepillarlo y la mancha habrá desaparecido.

¿Cómo limpiar un sofá tapizado en tela?

BLOGLUNES1

BLOGLUNES2

Cuando nos disponemos a limpiar una mancha del sofá, lo más sencillo y fácil es tener un sofá con tejido anti-manchas, ya que sólo hace falta pasar un trapo y la mancha desaparece. Si tenemos un sofá de cuero o piel también es bastante sencillo, ya que normalmente con un trapo húmedo conseguimos quitar la mancha por completo.
Si, por el contrario, nuestro sofá es de tela a veces es difícil poder quitar las manchas, por lo que siempre se recomienda ir con cuidado y evitar que caigan líquidos o comida sobre el sofá. Aun así, es imposible controlarlo todo y en algún momento puede caer algo sobre el sofá que manche el tapizado.
Lo primero que tenemos que hacer es hacer una prueba en una zona oculta del sofá, para asegurarnos que los productos que vamos a usar no dañen la tapicería. A partir de aquí, el primer consejo es actuar lo más rápido posible sobre la mancha, limpiándola con un trapo húmedo. Si la mancha es de grasa o de salsa, mejor intentar primero que se absorba con papel de cocina, para retirar la mayor parte posible.
Por suerte, muchos sofás son desenfundables y podemos lavarlos directamente en la lavadora. Para asegurarnos que no se dañe el tejido, es importante evitar las temperaturas elevadas en la lavadora.
Si tenemos dudas, lo mejor es recurrir a profesionales expertos en la limpieza de tapicerías para que nos dejen el sofá como nuevo sin estropear la tapicería.

¿Cómo disimular quemaduras, manchas o enganchones?

Sólo hace falta inspiración y un poco de maña para solucionar estos pequeños “accidentes” y conseguir que nuestro sofá o sillón vuelva a estar nuevo.

Si compramos un sofá con tejido antimanchas, nos ahorraremos unos cuantos disgustos, ya que cuanto algo manche nuestro sofá, simplemente tendremos que pasar un trapo húmedo y quedará limpio otra vez.

Si vuestro sofá no tiene este tipo de tejido, todo dependerá del tamaño de la quemadura, mancha o enganchón. Si es muy grande, podemos sustituir la pieza manchada o hacerle una nueva funda al asiento. Podemos usar el mismo tejido original si tenemos un trozo o bien mandándolo a la tienda dónde lo compramos. En el caso que no consigamos el mismo tejido, podemos usar otra tela distinta que contraste con la original, ya sea de otro color liso o con algún estampado, cómo estos dos ejemplos.

1-sillon-orejero-tapizado-british sillon-tapizado

 

 

 

 

 

 

 

 

Si la mancha, enganchón o quemadura es pequeña, podemos simplemente añadir una aplicación de tela. Puedes hacerlo tu mismo y así darle un toque único y personal a tu sofá o sillón. Sólo necesitas entretela e imaginación. Si no quieres que se note, puedes añadir la misma aplicación en otros elementos del salón para que no parezca que es un arreglo, cómo en cojines o en el mantel.

Cojin_semillas_cereza feb2011-coussinapplique

 

 

 

 

 

 

 

 

Esperamos haberos ayudado con los pequeños “accidentes” que sufran vuestros tapices. ¡Ahora ya sabéis cómo estrenar un nuevo sofá o sillón con un poco de maña e imaginación!

El secreto para no tener que cambiar de sofá

Efectivamente hoy en día los fabricantes le han dado una vuelta de tuerca al diseño e innovación y apuestan por cambiar las fundas de nuestros sofás

helice001 bi NL

Si tu sofá aún está en buen estado y únicamente son las fundas las que hacen que se vea desgastado, con mal color o ha sufrido un accidente doméstico… (arañadas de gato, mordiscos de perro…) ¡Hay solución! Las fundas pueden salvarnos en más de una ocasión.

Pero, también existen multitud de situaciones en las que las fundas son una gran idea para cambiar de estilo nuestro salón. El cambiar la funda de nuestro sofá es un pequeño gesto que puede hacer que nuestro comedor cambie al 100%. También es una gran idea para personas a quiénes les gusta estar al día en las últimas tendencias y quieren que su sofá nunca pase de moda.

barcelona

Ahora, en primavera, es una gran época en la que elegir una nueva funda y cambiar el aspecto de nuestro hogar. Seguro que de esta manera no caes nunca en la rutina de tener siempre el mismo comedor o salón sin cambios.

Aquí tenéis algunos modelos a cuyos sofás se les pueden cambiar las fundas sin problema.

centauro 001 marrón-beigeNL

Fundas de sofá, ¿qué revestimiento necesitas?

20130613_165700

Al tapizar cualquier tipo de sofá, una de las mejores opciones para proteger su tejido, evitar que se dañe y aumentar su durabilidad es el uso de fundas.

Además de conseguir cubrir los asientos, los respaldos y los reposabrazos, en la actualidad este tipo de coberturas son ideales para mejorar el aspecto estético de los sofás viejos y anticuados, dando un toque de modernidad a la habitación y adaptándose continuamente a las nuevas tendencias estéticas.

No obstante, en función del tipo de sofá que se tenga, es recomendable escoger una u otra clase de fundas, que variarán tanto en cuestiones de elasticidad como de comodidad. Conoce desde el blog de OKSofás cómo puedes cubrir tu lugar de reposo diario para que éste esté en perfectas condiciones a cualquier hora del día.

Las fundas elásticas, una protección rápida y eficaz

Cubren la totalidad del sofá, aportan una gran durabilidad y quedan perfectamente ajustadas a la estructura del asiento, sobre todo si éste incorpora cojines desmontables. La propia funda está conformada por una piel elástica interna, que permite introducir la pieza del sofá y acoplarse a la perfección a su forma y dimensión.

A diferencia de las fundas elásticas, que aportan una flexibilidad horizontal, las multielásticas también mejoran su adaptabilidad vertical, por lo que resultan muy recomendables para los sofás de piel o con asientos fijos que no son desmontables ni pueden retirar sus piezas. Este tipo de fundas también son ideales para aquellos asientos con reposabrazos muy voluminosos.

Fundas independientes para tu chaise longue

Si tu sofá cuenta con varias piezas pero quieres seguir garantizando su máxima protección la mejor opción para cubrir el chaise longue es el uso de fundas independientes, que revestirán por separado los brazos, la parte central del asiento y el respaldo. Además, en la actualidad existen fundas adaptables a casi cualquier tipo de sofá, como por ejemplo los sistemas dúo, que permiten tapar por separado la estructura y los cojines, o los salvasofás, muy adecuados para los asientos de líneas rectas o irregulares.

Fundas lavables, una para cada estación

En la actualidad, cambiar la decoración de tu salón cada vez que te apetezca es más fácil que nunca. Y es que gracias a sus propiedades, la mayor parte de fundas para sofá pueden lavarse tantas veces como se necesite. De hecho, uno de los objetivos principales de este tipo de telas de cobertura es precisamente el de evitar que el tejido original de tu sofá se manche, por lo que además de garantizar una decoración diferente para cada tipo de estación mantiene intacta la naturalidad del tapizado o de la piel.

Telas naturales para el sofá: ¿lana, algodón, seda o lino?

cibeles

El color, el estampado o incluso el tacto son sólo algunos de los factores atractivos por los que la mayoría de la gente se guía a la hora de comprar un sofá. Sin embargo, a veces olvidamos prestar atención a aspectos mucho más importantes para el mantenimiento o la comodidad de su uso, como por ejemplo la elección adecuada de la tela de nuestro sofá.

Cuando se trata de tejidos de origen natural, sus propiedades orgánicas pueden influir de forma directa a la resistencia, la calidez o la frescura de nuestro descanso, por lo que conocer de antemano qué prestaciones podemos obtener de cada clase de tela es fundamental si queremos garantizar una buena conservación o un reposo diario de calidad.

La lana, un aislante térmico de calidad

Este tipo de fibra natural se ha convertido a día de hoy en uno de los materiales más utilizados para favorecer el confort y la calidez del buen sofá, sobre todo porque resulta un material muy absorbente y con gran poder de recuperación. En función del tipo de rizo o incluso de la finura que presente la lana, la apariencia de este material puede variar, por lo que a nivel estético resulta más o menos elástico o agradable al tacto. Puede encoger si se lava a demasiada temperatura y se deforma si la secamos colgada.

El algodón, muy resistente al roce

Si te interesa adquirir un tejido que cubra tu sofá y que al mismo tiempo lo proteja de cualquier tipo de rasgado el algodón es el material que necesitas, ya que además de su flexibilidad proporciona una resistencia a prueba de todo tipo de descanso. Aunque el algodón constituye un tejido natural que no adhiere bien el color y que se arruga con facilidad, entre las principales ventajas de este material se encuentra sin duda alguna su aspecto fresco y descansado.

Lino y seda, dos tejidos elegantes pero delicados

A diferencia de otro tipo de telas, la seda no resulta una textura tan fuerte o resistente al roce y al sudor, por lo que es necesario que su mantenimiento reciba un cuidado más especial. Y lo mismo sucede con el lino, que debe lavarse siempre a mano. A pesar de sus pequeñas desventajas en materia de limpieza, este tipo de tejidos son muy frescos y de tacto agradable, ideales para un ambiente distinguido y repleto de estilo.

¿Los sofás de piel son calurosos?

126

A la hora de adquirir un sofá son muchos los aspectos que pueden inclinarnos a optar por uno u otro modelo. Desde su número de plazas hasta su comodidad, existen infinidad de características que nos ayudan a escoger un lugar de reposo que se adapte a la perfección a nuestras necesidades.

Con la llegada del buen tiempo y el aumento de las temperaturas, es más que posible que el calor te haga recular a la hora de comprar un sofá de piel. Pero al margen de las dudas iniciales, ¿es cierto que los sofás de cuero aumentan o rebajan nuestra temperatura térmica al estirarnos?

Piel natural o sintética, una diferencia gradual

El mito del sofá de piel puede resumirse en una idea básica: si el tejido es de origen natural, éste no da calor ni transmite más temperatura que la que hay en el ambiente o en el interior de la vivienda. Lo que ocurre en muchos casos es que, debido a la transpirabilidad y a la porosidad de este tipo de producto, que presenta un funcionamiento igual al de la piel humana, cuando llegamos a casa acalorados por las altas temperaturas de la calle y nos tumbamos sobre el sofá automáticamente aumentamos su sensación de calor. Y lo mismo pasa cuando hace frío, por lo que una de las opciones más recomendables para evitar que se produzca este incómodo efecto térmico es esperar un poco antes de estirarnos sobre la piel para que la temperatura de nuestro propio cuerpo se estabilice.

Si por el contrario la piel de nuestro sofá es sintética, y por lo tanto no transpirable, este tipo de material sí puede llegar a transmitir calor o frío cuando nos tumbamos, apoyamos la espalda en el respaldo o simplemente nos sentamos. En este tipo de sofás lo que sucede es que el propio tejido absorbe y retiene la temperatura de nuestro cuerpo, por lo que resulta más complicado que ésta se equilibre y nos permita disfrutar de un momento de verdadero descanso.

Proteger la piel del sol, un mantenimiento de calidad

Si nuestro sofá de cuero natural está orientado y colocado en una zona de la casa en la que constantemente da el sol, la piel puede deshidratarse y afear su aspecto hasta llegar a deteriorarse. Por este motivo es fundamental que durante el verano la protejamos de una exposición directa a la luz o incluso a las lámparas de más potencia. También es aconsejable recordar que los radiadores o las bombas de calor no pueden estar a menos de medio metro de distancia del sofá.